Vivimos en la sociedad "compleja"

Los profesionales de la comunicación y del branding estamos acostumbrados a caminar entre sombras. Las decisiones que tomamos parten de experiencias pasadas e información más o menos veraz sobre el presente; sin embargo, cuando tratamos de pensar en el futuro, nunca hay luz al final del tunel. O casi nunca. El consultor y planner Tomás Camarero, miembro fundador de Foco Estrategias, publica cada año su particular visión de las tendencias sociales más relevantes. El informe sobre el 2007, realizado con la colaboración de grandes expertos, es una útil guía para actuar de modo más certero y eficaz ante lo que nos viene encima. Las siguientes líneas son una pequeña muestra de ello.
AZK Komunikazioa
*Para más información sobre el informe, contactad con AZK.
El estudio de las tendencias nos presenta una sociedad que viene caracterizada por una serie de dimensiones y que la convierten en una sociedad “compleja”.
La primera de ellas es la dimensión de LA SOSPECHA. El individuo actual vive un momento de descreimiento y alejamiento hacia las instituciones que conforman el sistema: la política y las empresas. Hay una creciente dificultad en hacer partícipe de la gran política al ciudadano moderno. En el mundo de las empresas es evidente que el trabajador no se compromete con el espíritu de la compañía como lo hacia en la generación anterior.
La segunda clave de la complejidad es que estamos en una sociedad del RIESGO. Si bien en nuestras sociedades tecnocratizadas el control y supervisión es alto, eso no impide que aparezcan riesgos y peligros que surgen de forma improvista y se desarrollan de forma imprevisible. Un sector de necesidades básicas como el de la alimentación, aparentemente sufre un control exhaustivo y riguroso. Sin embargo, las sucesivas crisis alimentarias, como las vacas locas o la actual gripe aviar, vienen a demostrar lo que estamos diciendo.
Una tercera dimensión que juega en la complejidad es la noción de ACCIDENTE. Lo imposible es posible y lo improbable es probable. Chernobil marcó en su momento esta dimensión y es evidente en las catástrofes naturales, cada vez más frecuentes. El efecto tsunami abre el mundo de lo aleatorio.
La cuarte dimensión se llama NO CONTROL. Hay que una creciente impresión de que las decisiones han dejado de estar bajo nuestro control, de que nuestras vidas no están dirigidas realmente por nosotros. La
globalización, por ejemplo, es uno de los fenómenos que han potenciado esta sensación al situar la toma de decisiones en lugares lejanos y ajenos a la realidad cercana del individuo. Los fenómenos antiglobalización, la sensibilidad a lo local y el auge creciente de los nacionalismos se entienden como reacción a esta pérdida de control.
La quinta la hemos denominado como la era del MIEDO. Es el síndrome de la amenaza que se ha convertido en este momento en una gran obsesión por la seguridad. No hay más que observar en este momento los controles exhaustivos y normas al detalle que imperan en los aeropuertos. El terrorismo, la delincuencia de baja densidad…han propiciado un miedo al otro.

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Comentarios
Habiendo leído sólo un avance del informe07, advierto de la necesidad de su uso, apoyado eso sí, con analíticas y métricas (cuantitavas+cualitativas) propias de cada sector.
La complacencia de la aplicación del marketing intuitivo, la toma de decisiones en base al "sentido común" y/o la "sabiduría convencional" sólo llevará a una gestión reactiva, lejos de la proactividad que demandan los mercados actuales.
¡Gran trabajo Tomás!
Zorionak!
Publicado por: Alberto Gómez de Segura | Otsaila-Febrero 20, 2007 11:04 AM
Aunque la mayoría ya lo habréis identificado, comentar que para ilustrar este post hemos escogido la famosa imagen de la portada del disco In The court of the Crimson King (1969), de King Crimson. En la primera canción de este legendario LP, '21st Century Schizoid Man' se habla de algunas de las tendencias que apunta Tomás Camarero en su artículo.
Publicado por: Juan Luis | Otsaila-Febrero 20, 2007 06:10 PM
Además de lo suscrito tanto por Tomás como por Alberto, creo que nos adentramos en un mundo, efectivamente, realmente complejo donde conocer y dominar los comportamientos de los públicos, sus actitudes y sus pensamientos pueden convertir a las Marcas en un aspecto cercano y amable.
Estamos además en un momento donde nos enfrentamos a un tremendo ruido mediático, a unas actitudes competitivas tremendamente exigentes y en el que el consumidor empieza a ponerse a la defensiva.
El futuro creo va a tratar de conectar ideas. Por eso, conocer tendencias y conocer en qué parámetro se encuentran las tomas de decisiones será básico.
Publicado por: Juanjo Brizuela | Otsaila-Febrero 26, 2007 11:14 PM
Somos sólo consumo, ya ni siquiera somos números? No más que consumidores? Pues yo, ante esta disyuntiva que no deja elección (bueno si, consumir o consumir) prefiero iniciar el camino de la conciencia. Ser consciente de mi mismo.
Publicado por: Hasier | Martxoa-Marzo 1, 2007 05:11 PM
Hasier:
No sé si somos sólo consumo. Entramos en un debate interesante sobre cómo es la sociedad, y desde luego que haciendo honor al título de este post, es muy compleja.
Sí que creo que una tendencia de este mundo que nos ha tocado vivir aparece la responsabilidad tanto individual como colectiva, así como el consumo responsable o las apuestas por aquellas personas-empresas-marcas-territorios, etc, que tienen un comportamiento adecuado a nuestra conciencia.
Seguramente estés en lo cierto. Es el camino. Estar a gusto con uno mismo.
Publicado por: Juanjo Brizuela | Martxoa-Marzo 1, 2007 06:55 PM