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La importancia del marketing de contenidos dentro de la estrategia de marca

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Flickr. CC. Gavin Llewellyn

Consolidar una marca es un trabajo que ha de pasar por una serie de estrategias de comunicación y marketing, necesarias para todos los sectores. El mercado hace ya unos años que, por influencia de internet y otros avances tecnológicos, entró en una era de continuos cambios.  Hoy en día, la estrategia de marca de cualquier empresa u organización ha de pasar por el Marketing de Contenidos o Content Marketing.

La red de redes, sin duda, ha supuesto una revolución también a nivel empresarial. Antes, quien no tenía una página web no era nadie; hoy quién no esté presente en las redes sociales puede tener un serio problema de visibilidad. Pero, además, las nuevas estrategias de posicionamiento SEO, establecidas siempre por los grandes buscadores, exigen a las empresas ofrecer contenidos de calidad en Internet y, de lo contrario, no pasan la prueba.

Beneficios del Marketing de Contenidos

El Content Marketing es una herramienta básica a la hora de posicionar una marca o empresa frente a su competencia. Principalmente, se basa en la creación de contenidos de calidad, relevantes y relacionados con la actividad de la compañía. Estos contenidos se publican a través de los blogs de las páginas webs, las redes sociales y otro tipo de portales. Pueden ser textos (posts) con imágenes, infografías explicativas e incluso contenidos audiovisuales. El caso es que sepan generar viralidad una vez que se pongan a circular por Internet. Los beneficios que puede aportar el Marketing de Contenidos a una empresa son múltiples:

• Es un formato de marketing económico. Los contenidos se quedan para siempre; las campañas publicitarias tienen su caducidad. No necesita de una inversión muy elevada. Pero no por ello, cualquiera puede hacerlo. Se requiere siempre la ayuda de un profesional cualificado.

• Los consumidores se sienten más valorados, ya que el Content Marketing es una estrategia orientada más hacia el cliente que hacia el producto. Esto genera actitud de compra y confianza.

• Genera buena imagen de marca, así como su reconocimiento.

• Permite la mejora a través del feedback directo con los usuarios.

• Mejora el posicionamiento SEO de la web.

• Ayuda a aumentar las ventas. La mayoría de los usuarios reconoce que prefiere conocer a una marca a través de sus contenidos y no por medio de su publicidad.

En definitiva, esta manera de hacer llegar el producto o un servicio hasta su público objetivo funciona y debe ser incluida dentro de cualquier plan de marketing empresarial. Es más, también las estrategias han ido evolucionando según las necesidades de las compañías.

Dentro del marketing Contenidos se incluye el Inboud Marketing o marketing de atracción: una nueva herramienta que pretende que el usuario te encuentre a ti y no tú a él. ¿Cómo? A través de los contenidos relevantes, la creación de bases de datos de calidad y la conversión de usuarios en clientes.

¡Que levante la mano quien no sepa donde está Ortuella!

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No hay dudas al respecto, Ortuella, al igual que otras entidades político-administrativas, otras ciudades en definitiva, se comunica a través de infinidad de nodos con el resto del mundo y al hacerlo, tanto en su ámbito natural y más cercano, como en aquellos más alejados y desconocidos, muestra una personalidad y una reputación que ha de gestionar de forma eficiente y coherente.    

Hace unas semanas nos pusimos en marcha en este camino del Place Branding, con el sano propósito de crear una identidad de marca desde la participación ciudadana. Un proyecto liderado por el ayuntamiento de Ortuella y conducido por AZK.

Ya en sus primeros días, con un horizonte todavía poco nítido, con interrogantes sobre el proceso y la definición en cuanto a como modular las diferentes visiones y sensibilidades de las personas participantes, la primera y más importante pregunta que nos hicimos, era en sí misma la primera trampa que debíamos sortear, ¿vamos a diseñar un nuevo emblema, logotipo para la ciudad, o queremos construir una identidad de marca-territorio?

El logotipo no deja de ser más que un elemento visual que pertenece al mundo físico de la marca, a esos códigos de comunicación que vamos creando para buscar aspectos singulares y representativos. Y será solo eso, si no lo llenamos de contenido, de un discurso propio y particular que acompañe al resto de la comunicación.

Diseñar un logotipo, sólo desde la perspectiva de la gráfica puede ser un ejercicio que corre el peligro de quedarse en lo anecdótico y nuestra propuesta no busca dibujar anécdotas, en todo caso, eso puede formar parte del storytelling. Crearlo únicamente desde una visión artística e individual lo puede convertir en un trazo fino, en muchos casos atractivo, pero un trazo preso de la percepción subjetiva de quien lo realiza.

La marca sin embargo se apropia de los rasgos más personales y característicos del lugar, no sólo los físicos, también aquellos que rozan con la emoción, los contrasta y analiza y más tarde los pone en valor a través de la comunicación y de las personas, sus más activos prescriptores.

Sólo entonces, entendiendo el proceso como un espacio de trabajo en común, sabemos con seguridad que la opción elegida es la adecuada. El trazo ha de ser grueso, tan grueso como sea necesario para recoger la opinión de la mayoría de las personas que viven, trabajan y se relacionan de una u otra manera con Ortuella.

Ahora sólo queda hacerse una pregunta ¿qué  parte de su personalidad , única y singular vamos ha recoger en sus formas y colores?

Este reto, ambicioso e innovador también tiene forma. La que le están dando las personas que participan en mayor o menor medida, de la creación de una identidad de marca desde la socialización y participación ciudadana.

Seguimos trabajando…       

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Millenials, esos consumidores

Merlijin Hoek. Flickr,CC

Merlijin Hoek. Flickr,CC

Si en el mundo del Marketing, del análisis del Consumidor y/o del mercado, o como quieras denominarlo hay una palabra que está de moda en los últimos meses, esa es Millenials. Dicho anglicismo horrible se refiere a una difusa generación, que en realidad no engloba a lo que realmente sería una generación propiamente dicha, que se enmarcaría entre los 20 y los 35 años. Una barrera difusa, que cada medio, especialista o gurú la coloca donde más le interesa o donde primero se le ocurre.

Sin embargo, este nicho si que tiene unos comportamientos marcados, provenientes de dos aspectos claros: el conocimiento de las interioridades del mundo de la comunicación y el marketing así como la participación de forma directa o pasiva de la creación y difusión de mensajes por parte de las marcas, así como por una crisis que atiza a la sociedad desde los últimos 50 años como bien narra el maestro Víctor Gil en su obra Crossumer, que data de 2007, pero cuya vigencia continúa y se ve representada en esta generación/grupo de consumidores.

Víctor Gil nos habla de una crisis no solo económica, sino más bien, una crisis que nos hace replantearnos la forma en la que los seres humanos han sociabilizado en los últimos siglos. Una crisis religiosa, ideológica, familiar, de la escuela y de los medios de comunicación que cuestiona cómo han sido y como son en la actualidad nuestras relaciones, tanto interpersonales como con las propias marcas.

Es por ello que en medio de una crisis, en la que la sociabilidad se ha perdido, a comienzos de siglo, estas personas que inician su andadura en el milenio, buscan una respuesta una sociabilización a través de las nuevas tecnologías y el incipiente Internet. Se refugian en ello, buscando una salida a un aislamiento que no soportan, necesitando ser parte de un grupo. La nueva sociabilidad como huída de la individualización, que n así, sigue patente.

La relación y la comunicación como base de la incomunicación. Nos creemos más sociales, siendo más insociables, pero a la vez queremos ser más sociables en el significado más antiguo de la palabra. Hay una necesidad de relación para comunicar la propia relación, en la que existe un referente, que es la comunidad.

Los procesos siempre son cíclicos. La tecnología cambia, mejora, avanzamos, pero nosotros pedimos una vuelta a los orígenes, a la anterior, a lo que siempre ha funcionado, mezclándolo con lo moderno. Lo tradicional, la madera, la sencillez. Queremos las cosas rápidas, que nos faciliten la vida, que nos hagan felices y que nos eviten pensar. Pagamos por bienes intangibles agregados a uno tangible, siempre que nos facilite la vida y se adapte a ese estilo que queremos llevar.

La crisis de la que habla Víctor Gil lleva a los Millenials a una búsqueda de lo auténtico, lo esencial, lo versátil, lo seguro. Todo dentro de una comunidad de intereses en común. Ellos compran aquello de lo que carecen, creyendo en los valores y en la pertenencia a un grupo o varios grupos. Es por ello, que a pesar del auge de lo online y su gran apego a todo lo móvil, siguen confiando en las marcas que les dan dichos valores y no huirán de aquellas tiendas y/o que les aporten un valor añadido y les hagan poder, en parte, comunicar los valores que con ellas comparten.

Cómo crear vínculos con mis públicos

vínculos con mis marcas

El pasado viernes 31 acudimos a la invitación de Innobasque para participar, en el Parque Tecnológico de Zamudio, en una sesión de Brunch & Learn. El título de la jornada era ‘Himnovación, la forma de crear vínculos a través de la marca’ y  Daniel Miguélez (@dmiguelez), de AZK, y Ander Soriano (@AnderDurero), de Estudios Durero se encargaron de defenderla.

Dani dibujó un panorama complicado, en el que las marcas tienen que hacer frente a una triple saturación, de productos, de canales y de contenidos, si quieren destacar o, incluso, para conseguir unas mínimas cotas de visibilidad. De ahí la necesidad de abordar una efectiva estrategia de branding, orientada a cambiar la dirección de la comunicación y lograr convertir a los usuarios en prescriptores de la marca.

Para hacerse un hueco en el mercado existen dos opciones: competir en precio, o construir una identidad poderosa, capaz de establecer vínculos con sus públicos. Estos vínculos ayudan a las marcas a conquistar su territorio, que puede ser:

  • el de la identificación, que se conquista a través de los valores funcionales del servicio o del producto
  • el de la diferenciación, en el que una marca se alza como una de las mejores de su categoría
  • y el más preciado, el territorio de la seducción, reservado a las marcas ‘top of mind’, bien porque son percibidas como la únicas en su categoría, o bien porque han inventado una categoría nueva, fenómeno cada día más habitual.

 

Después de una parte más teórica, Dani explicó el proceso estratégico mediante un ejemplo práctico.

A continuación, Ander Soriano explicó cómo trabaja Estudios Durero creando PLVs y diferentes soportes para marcas como Adidas, Ikea, el Museo del Prado o el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Ander señaló que para ellos el precio ya no es el factor esencial, sino que establecen vínculos con sus clientes a través de soluciones y materiales innovadores, rapidez y servicio, y creatividad, en alianza con agencias de publicidad.

Los 40 asistentes a la charla siguieron con mucho interés las intervenciones y, una vez agotado el tiempo oficial de la jornada, el debate se prolongó casi una hora más.

BrandIllusions: La erótica de las marcas

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Me quedo con esa definición del término erotismo que lo define como una respuesta a la búsqueda de la interacción social, de la atracción e incitación entre personas, utilizando dentro de su táctica, señales sonoras y visuales con una simbología muy “sim gular”. Ya lo mencionaba en un post anterior, las marcas territorio, como ejemplo, pueden ser vistas, analizadas y descritas desde el punto vista de su identidad sexual, femenina en el caso de Donostia-San Sebastián, conclusión a la que pude llegar después de realizar un exhaustivo y profesional estudio que se basó en la observación y detección de los nodos asociados a su personalidad. Esto, en resumen, se puede traducir como un acto de inspiración, surgido desde la memoria y la experiencia en un momento del día en el que tomando un café, acompañado de la clásica repostería del día y con la nariz pegada al enorme ventanal del local donde había buscado cobijo, pude disfrutar de las espectaculares vistas de una ciudad que descaradamente se exhibía más atractiva y sensual que nunca, y de la que, entre nosotros, no puede evitar imaginarla cargada de erotismo.

Pero, cuál puede ser el poder y por consiguiente el objetivo más perseguido por las marcas en su relación con sus públicos que inspirarnos y emocionarnos para hacernos construir historias que nos lleguen al corazón y por qué no, a otras partes del cuerpo.

Deseo, pasión, atracción… son algunos de esos conceptos que utilizamos habitualmente en el ámbito de la comunicación y del branding. Su significado, siendo tan claro, tiende a diluirse debido al contexto de los mensajes, al tono de las palabras, al simbolismo de las imágenes, a nuestro encorsetado sistema de códigos que censura, quizá inconscientemente el verdadero motivo de nuestros actos, el temor a mostrarnos excesivamente humanos. Por decirlo de otra forma, “somos unos acojonados”.

Las marcas, tanto las que determinan su relación en el ámbito de las empresas (B2B) como las que llegan hasta el consumidor final (B2C), no deberían dejar escapar la oportunidad de mostrar a sus audiencias o públicos, determinados guiños y gestos que les son propios, características humanas que están muy presentes pero se muestran poco visibles y que, bien gestionadas, podrían colocar a esas mismas marcas en un lugar de privilegio donde la razón manda pero no domina, un espacio donde la capacidad para gestionar las emociones termina por transformar la imagen y percepción que tenemos de ellas, un nuevo entorno donde los símbolos se convierten en iconos, la información de la marca se convierte en objeto de relación, el simple reconocimiento en lealtad, lo genérico en único, el estilo en personalidad, la mera exposición en narración, la presentación en caricia, la promesa de calidad en un toque de sensualidad, en definitiva, los productos-servicios en marcas y las marcas utilizando los códigos de un erotismo sincero y transparente, en lovemarks.

Nota: Siendo EROS, el dios responsable de la atracción sexual, del amor, venerado también como un dios de la fertilidad, podríamos decir que hay marcas, en particular una muy cercana, con ese sello, ese rasgo de erotismo en su identidad verbal, una característica que por sí sola ya la hace más atractiva.

– EROS KI (a partir de aquí, está todo por construir)