Marketing de Contenidos III: Habla como tu cliente

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La palabra, más bien las siglas de un anglicismo, SEO es uno de los palabros que más resuenan en las mentes de todos aquellos inmersos en el mundo de la digitalización y de la importancia en todos los sentidos de la misma. Traduciendo viene a decir Search Engine Optimization, lo que bajando a un nivel más de suelo vendría a querer decir “Optimización de Motores de Búsqueda”, lo cual sigue siendo difícil de asimilar, si bien, Dios Google, sabe muy bien lo< que quiere decir y como lo hace, aunque muchas veces, nos vuelva loco con sus cambios.

Si algo sabe bien Google –y quien no lo es-, es que es el rey de este nuevo motor de vida que es Internet. ¿Vamos a irnos de vacaciones? Llamamos a la puerta del señor todopoderoso. ¿Vamos a comprarnos un coche? Tocamos también su puerta. ¿Vamos a comprar un chicle? No tardaremos en llamarle a través de ese invento del diablo llamado Smartphone.

Es por ello, que pasando la amplia mayoría de decisiones de compra, desde algunas banales a otras más importantes, que en un momento u otro pasan por el filtro de este, nuestro amigo residente en las medianías de la bahía de San Francisco. Por eso, debemos estar ahí arriba en cualquiera de las posibles búsquedas, debemos controlar nuestros contenidos y mantener vivo y en nuestra posesión al menos la primera página de Google.

Ahí es donde aparecen las estrategias de SEO (y su amiguito el SEM) y las de control y reputación Online. Un terreno, que a pesar de su tremenda sonoridad y su bombo publicitario, casi llegando a la cuota del mal nombrado Community Manager, tiene mucho potencial y capacidad de desarrollo, sobre todo en un entorno donde hay muchas empresas enclavadas en el pasado y que quieren salir de los ancestrales tiempos en los que el flash era algo cool pero sin saber muy bien por donde tirar y como hacerlo.

Esto no es un proceso casual, es un proceso estructurado y en el que hemos de respondernos muchas preguntas para poder actuar.

Pero, sin embargo, la renovación digital tiene que ir acompañada de unos pasos que muchas veces se es reacio a ver sobre todo en empresas muy tradicionales y en algunos tipos de mercados con unas características especiales.

El lenguaje, como bien es sabido evoluciona a través de su uso. Son las personas en el día a día las que lo crean y lo evolucionan. Son los reyes. En este blog hemos puesto énfasis en que el contenido es el rey y este tiene que adaptarse a cada consumidor o posible consumidor. Ya no estamos en la época en la que era la empresa la que marcaba el estilo y forma de consumo, sino que el aperturismo y la forma en la que Google da importancia a las cosas, viene dada, de una forma u otra por el comportamiento y la forma de hablar del publico.

De nada nos sirve tener un gran experto en el motor de búsqueda de Google, si este nos es capaz de ponerse en los zapatos de aquel que esta al otro lado del teclado y comienza a escribir en la mágica caja que todo lo sabe. El mejor SEO posible es conocer al cliente, como habla y como escribe. Ahí es donde radica la buena estrategia SEO, más allá de técnicas de linkbuilding , control de todo tipo de etiquetas, contenidos etc. –que por supuesto también-. La magia de todo es saber como habla nuestro cliente. Basta ya de las pomposas y potenciadoras de egos “automóvil” o “equipo informático” y más “coche” u “ordenador”.  La normalidad y el hablar como la gente es la que hará de tu SEO algo memorable.

Foto: Mark Fischer

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