BARBIE y KENT, diario de un conquistador

modelo3.jpg
Me encontré frente a ella. Vestía unas Ray Ban a juego con sus labios L’Oreal Paris. Adornaba su frágil muñeca un Breil que no osé tocar.
Le invité a un Gintonic, –“de Beefeater”– dijo ella
Abrió con eficacia su Louis Vouiton y se colocó en los labios un Marlboro 100 que encendió eficazmente con un deslumbrante Zippo.
La música rugía de fondo y durante la conversación pude adivinar que la chica hablaba.
Decidimos salir fuera. Caminamos unos metros y paramos frente a un escaparate de Adolfo Domínguez. Alargó su brazo señalando el interior y balbuceó:
-“yo tengo uno como ese”.
The END