Oda a Pepephone

oda-a-pepehone

Tengo un móvil en Pepephone. Hace un par de años conseguí escapar del horror de una compañía de las grandes (no la menciono porque éste no es un blog personal), donde me estafaron un par de veces. No sé si habrán cambiado las cosas, pero entonces  el servicio vía teleoperadores era un infierno, y en una ocasión hasta me obligaron a enviarles un fax para explicarles no sé qué. Pero conseguí librarme del yugo y salí de allí.

Antes de continuar, he de aclarar que soy de perfil tecnológico bajo. No me vuelvo loco a la hora de elegir compañía telefónica, modelo de móvil, ordenador portátil ni tablet. Y se me puede engañar relativamente fácil; como a la mayoría, vamos.

Cuando llegó el momento de tener que decantarme por otra operadora, un familiar me comentó la opción de Pepephone. Segunda aclaración: no soy de entusiasmarme fácilmente con las lovemarks; no me veréis haciendo cola bajo una nevada ante en el Apple Store de Manhattan. Con estas credenciales, ni geek ni fashionista, parecía que era una buena opción para un tipo corriente como yo. Pero he de confesar que con el tiempo Pepephone, me ha encandilado.

Por un lado están sus principios. No es el único caso, y puede que ya no sea tan novedoso, pero fue de los primeros en apuntarse a los postulados de las marcas cínicas, que se decantan por un estilo comercial poco  agresivo (no confundir con descuidado o poco trabajado) y por tratar al usuario como un adulto con ciertas dosis de descreimiento.

Nunca te llaman para atosigarte si decides cambiar de compañía, ni te ofrecen el último modelo de Smartphone a cambio de prolongar la permanencia. Tienen unas tarifas razonables, y cuando quieres entras y cuando quieres sales. Sin hacer ruido.

Esta es la principal razón y la segunda es…su comunicación. Sobre todo, esas cartas que de tanto en cuanto, solo cuando hay algo realmente importante que comunicar, recibimos sus clientes por e-mail.

pardillos

La última, a cuenta del lío que se ha montado en torno al acceso al 4G. ¡Qué copy tan bien redactado!, qué bien explicado el proceso mediante acertadas metáforas, y con qué elegancia hacen referencia al resto de compañías involucradas en el embrollo. No se me escapa que, como operadora virtual que es, depende de esas otras grandes marcas que son sus proveedores tecnológicos; pero estaréis conmigo en que entre comunicarlo de forma correcta o de forma brillante hay un abismo.

Creo que es un ejemplo a seguir, la apuesta por la comunicación transparente, directa,  diciendo siempre la verdad y tratando de no esconder nunca información, aunque se reconozcan las meteduras de pata. Esta debería ser siempre la dirección a tomar en comunicación de marca.

Cuando pienso en Pepephone creo que todavía hay esperanza.

Una respuesta a “Oda a Pepephone”

  1. Juan Luis Azkarate dice:

    Parece que nos somos los únicos que pensamos igual. Los clientes le hacen la ola en las redes sociales:
    http://comunicacionsellamaeljuego.com/pepephone-es-el-nuevo-apple-sus-clientes-le-hacen-la-ola/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This blog is kept spam free by WP-SpamFree.