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2021: las marcas serán personas relacionándose con personas

Año nuevo, vida nueva. Eso dice, por lo menos, el dicho. Y para las marcas, el 2021 será un año donde cobrarán vida los valores más humanos.

Durante este año, las marcas evolucionarán hacia valores claros, definidos, reales, honestos. En pocas palabras, las marcas tendrán un contrato con la comunidad. Conceptos como sostenibilidad, cuidado de personas, del planeta, feminismo, respeto con el medio ambiente tendrán más protagonismo y valor que nunca. Nuevas creencias y perspectivas que mejorarán nuestras vidas, que reforzarán a la comunidad.

 

Lo humano en el 2021

Todas las personas tenemos la responsabilidad de cambiar. Todas somos importantes.  Ya que son las personas las que dan cuerpo a las marcas: las empresas son personas, los clientes son personas, los proveedores son personas… si ponemos lo humano en el centro, todo será más sencillo para el cambio; y, el cambio, será real.

La digitalización nos hace estar más conectados, pero paradójicamente, nos sentimos más lejos, distantes. La distancia social es aún mayor cuando una pantalla está de por medio: y es que el texto del WhatsApp no mira a los ojos.  Pero somos seres sociables y necesitamos un abrazo, una sonrisa, un beso… mirarnos a los ojos. Romper, aunque no sea literalmente, esa distancia.

Y las marcas también buscan cercanía. Quieren recuperar la relación verdadera con el cliente -con las personas- buscando una interacción más humana. Las marcas tienen corazón y quieren llegar a esos corazoncitos. Hablar de tú a tú, hacer sentir.

 

La comunicación nos ayudará a cambiar

Para humanizar las marcas, la comunicación es crucial. Hay que pensar qué comunicar, por qué comunicar y cómo comunicar. Tenemos que apelar a la emoción y conectar con el lado humano de la comunidad, para así, además de transmitir, transformar. En definitiva, generar un cambio positivo en los hábitos de las personas.

Somos lo que sentimos, por ello, comunicaremos a través de las emociones. Hay que dar en las teclas correctas para conectar con las emociones. Pero, la emoción tiene que equilibrarse con la razón. La comunicación, además de emocional tiene que ser real, coherente. Cuanto mayor sea nuestra coherencia, mejor será la percepción que tendrán las personas hacia nuestra marca.

 

En resumen:
– La comunicación será humana.

– La comunicación será la herramienta para el cambio

– La comunicación pondrá el foco en las emociones y en los valores.

 

La comunicación en directo

YouTube, Instagram y sus directos. Tenemos que integrar eventos digitales en directo y poscastings. Para así, desde la distancia, compartir el espacio y el tiempo con nuestros clientes.

Como decíamos, la digitalización nos brinda la oportunidad de romper con las barreras físicas; asique, tenemos que aprovechar este regalo y, aunque sea en la distancia, estar cerca de las personas.

 

La comunicación interna

En otras palabras: employee engagement o employee experience. Para transmitir de manera eficaz de puertas hacia fuera, es importante trabajar la comunicación de puertas hacia dentro. Hay que informar siempre con claridad sobre qué se está haciendo y qué se va a hacer en la empresa y mostrar el compromiso con sus empleados y empleadas, mantenerles informadas, tranquilas y motivadas.

 

Para todo esto…

  • ¿La tecnología?

    La tecnología será el medio, no el fin. Hay que entender que no solamente somos digitales, que las personas también valoran otras relaciones. El toque humano (a poder ser presencial) debe recuperar parte del enfriamiento de las comunicaciones que nos ha traído la digitalización.

  • ¿y el Branding?

    Es el activismo de la marca. Será claro, simple, diferenciado, honesto, real… un escenario diferente. La importancia radicará en entender la construcción de la marca.

En resumen, todas las empresas, instituciones, organizaciones y startups tienen que pensar en la construcción de la marca en el 2021, ya que la marca es el intangible más importante de la empresa, es lo que queda en la mente de los clientes cuando ya se han consumido los productos y servicios.

 

 

 

Confinamiento, conectividad y redes sociales

El estado actual de confinamiento ha acelerado una transición a la virtualidad que ya se veía venir desde principios del siglo XXI. La tecnología estaba ahí, solo faltaba que se dieran las condiciones adecuadas para que se produjera esta explosión, y ésta ha venido de la mano del distanciamiento social.

Streaming, redes sociales, videollamadas, creatividad online… dan forma y moldean esta virtualidad. El mundo ONLINE, además, salta del tiempo de ocio al tiempo del teletrabajo y viceversa, acaparando más y más presencia y proporcionando más y más contenido en la vida cotidiana de millones de personas en el mundo entero.

En este nuevo contexto, las redes sociales, sirven de acicate y ayudan a acentuar nuestra vena creativa. Si vamos a dar rienda suelta a nuestra creatividad, buscamos la recompensa de la difusión y el aplauso; las redes, con su inmediato efecto multiplicador, son nuestro principal aliado.

El consumo de redes se dispara un 55%

Como era fácil de prever, el consumo de redes sociales, principalmente desde dispositivos móviles, se ha disparado en las últimas semanas. En España, en la segunda semana de marzo -inicio del estado de alarma- el uso del móvil se disparó un 38,3% y el consumo de las redes sociales, un 55%.

Según el estudio de Smartme AnalyticsEstudio del impacto del coronavirus en el uso del móvil’, Twitter y Facebook son las fuentes más rápidas y globalizadas de información. Instagram, por su parte, se ha convertido en un centro cultural de artistas –tanto profesionales como aficionados que se apuntan a la tendencia de ‘do it yourself’– instructores y monitores de diferentes disciplinas, museos, teatros y salas de conciertos.

Así, durante la primera etapa del confinamiento el uso de Instagram subió un 22,7%, el de Facebook un 36,5% y Twitter se disparó con un aumento del 56,1%.

Trasladando la nueva situación al plano sociológico, mucho se está debatiendo últimamente sobre si esta terrible pandemia servirá para que, una vez concluya, la sociedad tome nota y corrija algunos de los errores que estaban quedando en evidencia en las últimas décadas. Sobre cómo marcará la pandemia el futuro próximo del mundo digital,  Ethan Zuckerman, director del centro para Medios Cívicos del MIT, es optimista.

Ola de creatividad

En un artículo publicado recientemente,  ‘El lado humano de la conectividad’, comenta cómo una creciente reacción contraria a la tecnología digital está dando paso ahora a una esperanzadora ola de creatividad.  “Estamos inventando nuestras propias formas de relacionarnos en este mundo nuevo. Mi esperanza es que en los años venideros no perdamos esta creatividad, esta noción de que podemos hacer que el mundo digital funcione como nosotros queramos, y no como algún emperador piense que debería funcionar”, sostiene Zuckerman.

Por ahora, esta ola de creatividad y los diferentes usos que estamos dando a la tecnología parece que auguran la irrupción de un mundo digital más participativo y horizontal. Estaremos atentos a ese otro futuro que ya está aquí.